A través de la
Innovación como proceso, se puede desarrollar al interior de
una organización una cultura creativa que alinee la planificación estratégica,
donde se delimita las prioridades y luego el proceso de la métrica, que es la
medición de los resultados de la innovación; ya que es importante, pues lo que
no se puede medir se hace difícil gestionar.
La palanca fundamental para mantener una organización de manera firme y
sostenible ya no es la rentabilidad, los beneficios y el volumen de venta y
producción. Todo esto es necesario, empero, no suficiente; se requiere el input
de la innovación como estrategia del cambio permanente, como manera de
perpetuarse y renovarse constantemente. Los factores tradicionales no logran
autoperpetuarse, sino encontramos la innovación como la aliada que nos
permite existir.
El obstáculo mayor para la Innovación es
enfocarse, focalizarse en el corto plazo. Es no abrazar el futuro en el presente y en no entender que la Innovación ha de ser
siempre continua y al mismo tiempo disruptiva; porque la innovación es el desafío
del statu quo; la máquina procesal del cambio.
Lo que busca una organización hoy, es como producir con Calidad
respondiendo a las expectativas de los clientes, en término de que los
productos y/o servicios sean atractivos, confiables y carezcan de defectos. De
otra manera, como producir con el mínimo de Costo, generando bienes y servicios
valiosos con precios que respondan a la capacidad que el cliente esté en
disposición de pagar. Al tiempo, también, que se produzca con la Velocidad de las
necesidades del mercado; todo ello, teniendo a la Innovación como el
punto de apoyo para mover toda la organización.
1) Variables Estructurales (Cómo está configurada la
organización, si existe mucha centralización, formalización, si hay
flexibilidad, capacidad de adaptación).
2) Variables Culturales (Cómo la aceptación de la
ambigüedad; tolerancia a lo poco práctico; tolerancia a los riesgos; tolerancia
al conflicto; enfoque en los fines; enfoque de sistema abierto).
3) Variables de Talento Humano (Enfoque en el
compromiso con la capacidad y el desarrollo del Capital Humano; la necesidad de
personal creativo; la seguridad laboral).
Los ritmos circadianos de la sociedad dominicana impiden asumir la
innovación como una fuente estratégica del cambio para la competitividad. Esta
ausencia de innovación (Tecnológica, de Procesos, de Productividad, de Formación
en el Capital Humano); es lo que permea, drena y obstaculiza el que no hayamos realizado
las reformas estructurales que amerita el cuerpo social dominicano.
La falta de innovación como país es lo que nos lleva a los bajos niveles de
competitividad y al lastre con que nos sitúan los organismos internacionales.
No hemos sido audaces en nada que tenga que ver con reformas estructurales,
sino que se encuentran atrincherados en su zona de confort; imposibilitando el
encuentro de oportunidades significativas y las posibilidades del desarrollo y
crecimiento armónico de la
Nación.
Los problemas de ayer siguen
gravitando de manera lacerante en el presente (Energía, seguridad, inmigración,
endeudamiento, desigualdad, pobreza, desempleo, transporte, monopolio,
corrupción). Las miradas del
Doing Business y Forbes, nos exige actuar como sociedad, sobre todo, las
universidades, con una ausencia total en la creación de opiniones acerca de
estos desafíos.
De 189 países y sus economías en el mundo, Doing Business en su Informe del
2014 y que publica el Banco Mundial, República Dominicana está en el puesto 144
en cuanto “apertura de negocio”; en la clasificación 121 en “manejo de
permiso de construcción”; en el 127 en
“obtención de electricidad”; en 159 en “resolución de insolvencia”; en el 98 en “protección de
los inversores”. Forbes, una de la más prestigiosa publicación, señala “que por
problemas como la corrupción la República Dominicana es el peor país, el menos
confiable para hacer negocios lícitos. Realiza una lista de los 25 países menos
confiables, donde nosotros estamos en el
primer lugar.
Es la simple obviedad de que debemos de innovar a través de una estrategia
audaz que nos permita hacer las reformas estructurales, que nos coloquen en el
camino cierto del desarrollo.